viernes, 16 de octubre de 2015

UN POEMA

UN TIEMPO EN PAZ

La mañana
Este hecho sencillo
El azul dudoso del otoño sobre los edificios
El aire limpio de Córdoba
El sonido de los colegios
Como una nana informalista
La certeza de un mediodía tranquilo
Y una tarde serena
Para una noche en calma
Sin emboscadas
Horizontal y cálida como un suspiro
Estas cosas
La mañana tarde noche
Todos los hechos sencillos

Dan carne angélica lírico soporte luna sol y nube a un tiempo en paz 

miércoles, 14 de octubre de 2015

Manuel Álvarez Ortega

De este enorme lazo que ha sido Cosmopoética, el festival celebrado en Córdoba, para una caja pequeña como es la poesía publicada actual, se han sacado algunas conclusiones interesantes. Una de ellas nos conduce a la obra de Manuel Álvarez Ortega, el poeta enfadado del Café Gijón, que Villena miraba con incomprensible conmiseración, observadas y sopesadas las obras de ambos.
No deja de ser estupenda su poesía, con poemas que buscaban una redondez tantas veces conseguida, en los que se respira emoción, imaginativa formalidad, deseo de conmover y ambición por lo verdadero. Pero hoy me voy a parar en una entrevista concedida a Francisco Ruiz Soriano y publicada originalmente en Revista de estudios literarios de la UCM en el año 2005.
De verdad que merece ser leída por completo, con atenta mirada, para comprender lo poco que hemos cambiado y la consistencia de éste nuestro país, España, y cómo funcionan las cosas. La voz de Manuel Álvarez Ortega es una firme maza que realiza dictámenes que deberían despertar la conciencia.

Unos pocos extractos:

“...Por mi parte, en tal circunstancia, debo decir que mi actitud, ante cualquier tipo de actividad pública, no está condicionada por ningún exilio interior, sino, simplemente, por mi deseo de no compartir ciertos gestos que considero deleznables ni participar en ese exhibicionismo obsceno del que hace gala hoy tanto poeta subalterno.”

“Nunca he tenido inclinación a conocer personalmente a los poetas. Para mí lo importante es el libro, no el que lo escribe.”

“Góngora, siempre lo he creído así, es el poeta de nuestra lengua, un venero que nunca se agota. Cualquiera de las Soledades, por ejemplo, a cada lectura, aparece como un poema distinto, con nuevos matices, nuevos registros.”

“Yo tengo una idea, y es que, por regla general, creo que las obras que más aplaude la gente, suelen ser las más anodinas, por no decir algo peor.”

“Los premios literarios, tan denostados, yo creo que para los jóvenes tienen importancia. Aparte de si son o no manipulados por los que los convocan o por los jurados, y algunos indudablemente lo son, es la fórmula que un joven desconocido tiene, si da en la diana, para publicar su libro.”

“La poesía, ¿sacrificio? No lo entiendo así. El sacrificio, sea en el sentido que sea, no enseña nada, en tal caso enseña su inutilidad en sí. ¿Mostrar la vida como herida? La vida, en la obra, hay que mostrarla tal como es o ha sido, con sus oscuridades y sus claridades. De otra manera sería como la representación de una mentira.”

“No, el poeta no es ningún mago ni ningún prestidigitador, no se saca nada de la manga ni transforma los pañuelos de seda en blancas palomas. El poeta está en el mundo, le suceden cosas, las mismas que a casi todos los hombres, pero él, que tiene una capacidad, una receptividad mayor, es capaz de explicarlo, cosa que a los demás le es imposible. Siento, por esta vez al menos, no compartir la idea con Mallarmé.”

“La verdad es que de los poetas de hoy tengo mediano conocimiento. Los libros que me llegan no son nada del otro mundo. Pienso, viendo sus textos, que no quieren salir -quizás tampoco puedan dada su preparación que adivino muy corta- de los ecos de los Claudios, los Brines o, lo que es peor, los Biedma, ejemplo integral éste de vaciedad lírica.”

Vaya. Aconsejo la lectura íntegra de esta intensa entrevista, de un hombre que ha superado los ochenta años y que nos hace reflexionar mucho sobre la vanidad propia, el oficio de escritor, la tradición, las modas... Vale su peso en oro.

Y ahora un poema del hombre:

VII

La puerta se abre a la pleamar.
Donde germina, tierra de nadie, el paraíso que otra sombra habitó.
La piedra señala el lugar.
La hora de un sueño que cede la herrumbre de otro sueño.
Oscura ladera del olvido.



martes, 6 de octubre de 2015

POEMA MARINO de Alice Oswald

Qué es el agua a los ojos del agua
suelta inquisitiva frágil ansiosa
una onda, una forma alada
quebrándose en agudos vistazos

cuál es el sonido del agua
después de que la lluvia pare puedes oír al mar
aseándose de la creciente complejidad del mundo,
perfeccionándolo de nuevo con perfecta arena

oscilación agitada interminablemente
hacia una por completo nueva estructura
qué es la profundidad del agua
de la cual el tiempo ha sido extirpado

la profundidad es la fuerza del agua
puede romper el cristal o hundir el acero
pisando a los ahogados hacia dentro
a qué sabe

agua profunda en su propio mundo
ramplas* corrientes cálidas
carbón sal bacalao alga
dispersas fugas y vertidos

y el sol y su reflejo
proyectando dos sombras
cuál es la belleza del agua
el cielo es su belleza.

* pequeñas galerías donde trabajan los mineros, que en inglés se denominan winze y es a lo que se refiere Alice Oswald con la expresión steep shafts. Posiblemente hace referencia a que el agua del mar desarrolla corrientes ascendentes que semejan túneles.

Poema perteneciente a Woods, etc.

lunes, 5 de octubre de 2015

POEMAS EN LUGARES INSOSPECHADOS

De vez en cuando nos encontramos poesía en lugares no previstos. Muy habitualmente en los anuncios publicitarios, que requieren esa síntesis por su corta duración, y tienen el objetivo de sugerir emociones.
Esta vez he hallado un poema con todas las letras en el capítulo titulado "Cobalto", de la serie Fear the walking dead.
El personaje de Griselda, encarnada por la actriz mexicana Patricia Reyes Spíndola, se encuentra ingresada en un hospital improvisado, afectada de una grave septicemia tras haberse herido en el capítulo uno y no haber sido atendida durante muchos días. Delira. Y esto es lo que dice en su delirio.

"Llegué a ti siendo una niña
pobre y estúpida
me comprometí contigo muy joven
porque no conocía tu naturaleza

vi la cara del diablo
es igual a la tuya

me enseñó su rostro
es igual al tuyo
es igual al tuyo
es igual al tuyo

todas esas noches
todas esas noches
todas esas noches
todas esas noches

mi esposo y yo juntos
todas esas noches
esperando que rompieran esa puerta
las caras
las caras de los hijos y las madres de los desaparecidos
esperando para maldecirnos
con sus antorchas
con sus sombras

amé a quien amé
¿qué quieres que haga?
arráncame la piel
arráncame la carne poco a poco
si esa es mi penitencia
basta ya
no voy a preguntar por qué
no voy a preguntar por qué

conozco tu naturaleza
tú conoces la mía".

Y expira.

¿Es esto o no es un poema como la copa de un pino?



Esta es Patricia Reyes Spíndola, ya repuesta de sus agónicas aventuras en el Apocalipsis.

domingo, 4 de octubre de 2015

UN POEMA

Volvió a escribir por completo sereno:
la mano
traza una sola línea;
la luz surge en un solo haz;
la visión es atisbo a través de un punto.
Hay un timbal remoto
que da índice de una verdad sencilla.
Vivir, estar
consiste en engranar un contador de tiempo.
Durar
es perseverar en estas angostas geometrías.