lunes, 29 de septiembre de 2014

Cosmoanónimos 2.2

Algunas aclaraciones en torno al poema que se ha publicado en esta antología.

1. ¿Por qué es así y no de otra forma?

Este poemita forma parte de una colección de poemas en la que estoy ahora trabajando. Debo tener unos veinte definitivos, cosa así. Todos y cada uno de ellos van con centrado en las líneas. Es más fácil ver por qué, si se leen todos esos veinte poemas, y lo que se trata de hacer con ello.
La colección es un experimento formal, mejor dicho, es una colección de experimentos formales y este, la verdad, es de los más convencionales. Como ya sabrá todo el mundo, las oraciones condicionales se componen de prótasis y apódosis. La primera parte es una enumeración de prótasis de cierto tono emotivo y la segunda parte es una colección de apódosis de idéntica factura. Podrían componerse poemas de dos líneas con cada una de las partes del poema y juntas parecen incluso tener coherencia, por la capacidad del lenguaje (y el lenguaje somos nosotros, los poseedores de la lengua) para establecer una suerte de gestalt de sentido. Leemos y arrojamos sentido. En la poesía, tan poco regular en los usos, esa ansia de sentido crea situaciones, discursos, personajes y pinturas emocionales como no lo hacen otros géneros literarios. El poeta arroja palabras al papel, disposiciones gramaticales y gráficas a ver qué pesca el lector, o, mejor, qué compone el lector.
Importa quién escribe, pero importa más quién lee. Este poemita utiliza fórmulas muy llanas, vuela en lo simbólico muy bajo, pero lanza fórmulas emocionalmente muy reconocibles para componer un discurso, un personaje (el autor, esa construcción, y el destinatario de las frases enumeradas).
Los versos van centrados para permitir que se vea que hay algo de enumerativo en ellos.
Esto son cosillas de las que nos ocupamos los que versificamos, pero tampoco son importantes y mencionarlas queda casi mal.
El poema debe hablar por sí mismo.

2. Agradecimiento

Agradezco enormemente su trabajo creo que a María Mercromina, artífice de esta antología. Sé que ha trabajado durísimamente, como sólo se trabaja en el mundo de la "cultura". Lo sé, porque me tocó hacerlo algún tiempo. Se trabaja por poco o nada y uno se siente muy poco valorado.
Eso sí, las cosas o se hacen bien del todo, o es mejor casi ni hacerlas. Y con esto no me refiero a María, que habrá luchado como una leona con esta avalancha de poemas y poetas. Tal vez los medios no eran los adecuados para que todo saliera bien. Bueno también agradezco a los dos poetas que hablaron largamente en el acto de presentación del libro.
Sólo eso.
También me tocó editar sin presupuesto y sin ayuda de nadie (excepto algún héroe filantrópico).

3. Una gran colección de poemas

Animo a todo el mundo a que lea el libro tan pronto esté publicado en el blog de Cosmoanónimos. Hay mucho y bueno. La gente envió cosas estupendas y eso se nota en la antología. No hay que dejarse engañar por lo de anónimos, ni por la modestia del blog o la edición. En la antología vibra poesía de la de verdad.

Cosmoanónimos 2.2

Aquí transcribo el poema que me han publicado en Cosmoanónimos 2.2, tal como lo envié y debería haberse publicado.
El poema, por supuesto, no se llama prótasis. No tiene título. Nadie me ha preguntado, a nadie he podido aclarárselo.
Así que rectifico de este modo tan poco idóneo en esta fe de erratas indirecta.

(prótasis)
si te tuviera aquí
si estuviera lejos
si esta noche no rodara como un carrusel frío
si el día estuviera hecho de un tiempo más largo
si la tarde no se inclinara como una pendiente
si miraras aquí
si fuera mejor o más rápido
si pudiera doblarse este muro para buscar detrás, donde espero
si tomáramos los colores más vivos para el collage de una pasión
si la pasión no erizara las astillas que clava lo fallido bajo las uñas
si el deseo se tradujera a hechos como en un macro
(apódosis)
ya sólo por eso merecería la pena estar vivo
ya sólo por eso perduraría
esperaría
vigilaría
estaría a tus pies en total silencio

bastaría que dijeras

Lástima que no se publicara bien. Otra vez será. 
El libro es muy bueno, porque contiene muchos buenos poemas, aunque da la impresión de que no se comercializará. Nada se nos ha dicho al respecto.
En mi caso, nadie ha hablado conmigo en ningún momento. Ya se sabe, somos tan pesados...

lunes, 15 de septiembre de 2014

Roger Wolfe

Y hoy toca acordarse de Roger Wolfe y de lo gran poeta que es. Debo darle las gracias desde este mi cubículo por sus libros, especialmente por "Días perdidos en los transportes públicos", cuyas páginas me impactaron y cambiaron desde que las hojeé en la vieja librería de Crisol hace ya mucho. El librito sigue ahí en la estupenda edición de Anthropos (creo que era un premio).
Voy sin embargo a transcribir otro poema suyo, posterior, que define mi vida actual con tanta precisión que asusta:

A NINGUNA PARTE

Los pensionistas hablan de trombosis
en los autobuses
o aguardan el final
en los bancos de los parques públicos,
entre mierda de palomas y jeringas
ensangrentadas,
o me paran en la calle
ante escaparates llenos de electrodomésticos
para preguntarme la hora
e interesarse por la raza de mi perro.
Son las cinco de la tarde y todo
en la ciudad apesta a muerte.
Sé que es inútil. Llegar a casa,
ponerme aquí delante y redactar
quince o veinte líneas, qué más da,
esta especie de salvoconducto

a ninguna parte.

                                Roger Wolfe, Hablando de pintura con un ciego, 1993.

Gracias, Roger Wolfe por sus libros, sus poemas, por saber de esa forma tan sencilla de qué estamos hechos y de qué va este carnaval siniestro, la vida.