jueves, 21 de marzo de 2013

Pere Gimferrer

Es un enorme privilegio haber coincidido en el tiempo con un poeta tan absoluto como Pere Gimferrer. Su capacidad para crear imágenes, para encerrar en palabras datos sensoriales, hacer pintura y textura ardiente, para desarrollar retóricas únicas y apostar por un simbolismo modernista tan arriesgado, y además conseguir salir triunfante de ello, no puede más que hacernos caer en la más absoluta admiración. Es un clásico vivo, que busca superarse todavía -y en ocasiones lo consigue-, como ha sucedido en sus dos últimas obras: Rapsodia y Alma Venus.
Voy a copiar unos versos de Els Miralls de 1970, en catalán y en español. En español se convierten en verso libre o casi libre, y no sé decidirme sobre qué me gusta más. Copio esto por no copiar Trópico de Capricornio completo, el mejor poema, junto con Cascabeles, de Arde el Mar, que he leído en mi vida.

JUNY - JUNIO

Els ulls, tan avesats a veure la tenebra,
quan la cortina cau com cau un marbre obscur.
El blau metàl.lic crema, obstinat, la palpebra,
no del cíclop: el teu, i amb tu, i en tu, més pur,

el blau de la fredor i dels aiguats, el blau
floració d'escata i de foc de dofins
quan les aigües prometen -mai, però més: allau-
intensament als ulls cremen tots dos jardins.

No: més. Espera. Cau sobre els ulls avesats
a la tenebra- un foc com de robins i cendra.
No se sent res. La sala. Com cauen els aiguats.
L'obscuritat promesa als meus ulls és més tendra.

Los ojos, tan avezados a ver la tiniebla,
cuando la cortina cae como cae un mármol oscuro.
El azul metálico quema, obstinado, el párpado
no del cíclope: el tuyo, y contigo, y en ti, más puro,

el azul del frío y de los aguaceros, el azul
floración de escama y fuego de delfines
cuando las aguas prometen- nunca, pero más: alud-
intensamente en los ojos arden ambos jardines.

No: más. Espera. Cae sobre los ojos avezados
a la tiniebla - un fuego como de rubíes y ceniza.
Nada se oye. La sala. Cómo caen los aguaceros.
La oscuridad prometida a mis ojos es más dulce.



viernes, 8 de marzo de 2013

Sara Mesa


Un poema de Sara Mesa, poeta que apenas conozco. Me ha encantado el final, con esos interrogativos poderosos y una rítmica sólida, por momentos avasalladora. Sara Mesa es novelista y ha publicado cuentos y poeta, claro.

CARPE DIEM NOS DIJERON

Soy una brizna de hierba que brota
de un sumidero sucio.
Una raíz perdida
que busca apurar todos los jugos,
que quiere aprovechar la savia de los días,
el venenoso y dulce licor de los presentes.
Vive el momento.
Como si acaso hubiera
un solo momento.
Como si fuese sólo
cuestión de desearlo.
Como si no existieran jaulas,
zapatos embarrados que pisotean el suelo.
Si me concentro, sí,
siento que se pasean por mi cuerpo
cientos, miles,
cientos de miles de insectos diminutos
y cada uno me narra una promesa.
Soy una única flor
pero qué multiplicidad del cáliz
qué variedad de estambres.
Me multiplico para estrujar el tiempo
-carpe diem y cuántos otros senderos desperdicio
qué dulzuras malogro
qué imprevisibles destinos pierdo para siempre.

(De Este jilguero agenda 2007)